El estudio mexicano liderado por el arquitecto Manuel Cervantes ha trabajado con Infonavit (Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores) para completar esta vivienda en la comunidad de Salazar, Estado de México, que representa un ejercicio de investigación para el mejoramiento de la autoproducción asistida de vivienda en zonas rurales de México.

Uno de los puntos más importantes para el adecuado funcionamiento bioclimático de la vivienda es optimizar el impacto de la radiación solar y protección hermética de la casa en las épocas frías; partiendo de esta condición, la orientación de la vivienda siempre es con la inclinación de la cubierta al sur. El programa se conforma en 3 bloques; la vivienda dispone de un área social, 2 recámaras, baño y cocina.

A pesar del clima, a través del esquema de la vivienda se pretende eliminar los límites del interior con el exterior, generando espacios que se pueden extender según las condiciones climáticas del momento. Esta flexibilidad permite aprovechar la totalidad del predio al incorporarlo a la experiencia de la casa. De igual manera la vegetación juega un papel primordial cuando las condiciones del predio no son las ideales; esta estrategia permite utilizar la vegetación con un bloqueo natural de la incidencia solar.

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