La diseñadora francesa Marlène Huissoud pide a los humanos que “Por favor, esperen” con esta serie de escultóricas sillas diseñadas para ser, a la vez, refugios para insectos. Llamadas ”Please Stand By”, el proyecto comprende una serie de sillas o “refugios” para polinizadores como abejas solitarias, avispas y mariposas.

Cada pieza está hecha de una combinación de materiales amigables con la naturaleza, como arcilla sin cocer, aglutinantes naturales y madera, y está perforada con agujeros que miden de cinco a 10 centímetros de profundidad para albergar a los insectos.

Según la diseñadora, una reciente revisión científica global de las poblaciones de insectos mostró que más del 40 por ciento de las especies de insectos están disminuyendo, un tercio está en peligro y la masa total de insectos está disminuyendo en un 2.5 por ciento cada año. Marlène Huissoud tiene como objetivo recuperar la naturaleza creando estos hábitats para la vida silvestre, ofreciendo a los insectos un lugar para refugiarse, anidar e hibernar dentro de la ciudad.

“Hemos sido egoístas, todos hemos utilizado los recursos de nuestro querido planeta. Pero no es momento de llorar, es tiempo de actuar”. dijo Marlène y agregó: “Para el diseñador es importante diseñar una silla en algún momento de su carrera, y me gustó la idea de dedicar mi primera silla a los insectos y no a los humanos, pidiéndoles a los humanos que ”esperen” y observen la naturaleza y la vida silvestre en general con un nuevo ojo “.

Creadas con la ayuda de Robert Francis y Mak Brandon, científicos del King’s College de Londres, las sillas para insectos fueron diseñadas y fabricadas de manera orgánica y sostenible utilizando materiales amigables con los insectos.

Las sillas se exhibieron en el Thurloe Square Garden cerca del museo V&A en South Kensington durante el London Design Festival de este año, que tuvo lugar entre el 14 y el 22 de septiembre. Las piezas ahora han sido devueltas al estudio de Huissoud en París a la espera de encontrar un hogar permanente.

“Es importante para mí que estas piezas vayan a museos e instituciones para que sus jardines abran un diálogo con el público. Estas piezas escultóricas fomentan la biodiversidad en los jardines y aumentan la productividad del ecosistema”. finalizó la diseñadora.