El colectivo ítalo-portugués Moradavaga presenta ”Blue Sky”, una instalación permanente creada en el marco de la 5ª edición del premio ”Förderpreis der Kunstsammlung der Raiffeisen Landesbank Südtirol” en Bolzano, Italia.

La escultura dorada de 3,8 metros de alto, que interactúa con el entorno construido, con las diferentes influencias climáticas y con los transeúntes, puede y debe leerse de diferentes maneras. Ya el nombre “Cielo Azul” así lo sugiere, porque también se puede entender como “cielo melancólico”.

La escultura apunta en sus diferentes capas a plantear la siguiente pregunta: ¿qué consideramos valioso? Geométricamente, el núcleo de la escultura es una pirámide invertida con un total de 240 placas doradas en la cara exterior y color plata en el interior.

Los elementos son movidos por la intensidad del viento o pueden ser abiertos por la gente para capturar nuevas perspectivas visuales y de luz en diferentes momentos del día. En el interior de la pirámide encontramos una especie de embudo decelerado, que refleja a los curiosos y se funde con el cielo que lo recubre.