El estudio con sede en Noruega y Estados Unidos, Mork Ulnes Architects ha unido tres volúmenes de concreto iguales para dar forma a esta casa de alojados ubicada en una boscosa propiedad de 7 hectáreas en el condado de Sonoma, California. La ”Ridge House” incorpora también una piscina que puede ser utilizada por la familia de la casa principal y los amigos del cliente.

Situada en la cima de una colina, la casa tiene vistas hacia el bosque y viñedos cercanos. Aprovechar al máximo este entorno bucólico fue una de las principales preocupaciones de los arquitectos, que pretendían crear “un retiro pacífico lejos de las exigencias de la vida cotidiana”. Debido a la ondulada topografía del terreno, uno de los desafíos clave fue encontrar un lugar plano sobre el cual construir.

“Debido a que el terreno ofrece solo una franja angosta de terreno nivelado, optamos por empujar la casa a lo largo de la ladera empinada para maximizar el uso del área plana y al aire libre”, dijo el fundador de la firma Casper Mork-Ulnes en un comunicado del proyecto. “Esta fue la única manera de acomodar una generosa área al aire libre y una piscina desde la cual disfrutar plenamente del clima y del paisaje de Sonoma”.

En lugar de una gran casa de huéspedes, los clientes deseaban tres habitaciones separadas, cada una con su propia entrada, baño y terraza exterior. En respuesta, el equipo concibió un trío de volúmenes distintos rematados con techos gruesos e inclinados. El edificio tiene un total de 153 metros cuadrados, que incluye áreas cubiertas.

Para garantizar que la construcción fuera de bajo mantenimiento y resistente al fuego, el equipo optó por usar concreto para los cimientos, losas, las paredes y el techo. Fue una sabia elección, ya que un incendio devastó el área mientras el proyecto estaba a punto de completarse.

Los elementos de hormigón también forman una masa térmica que ayuda a mantener las habitaciones frescas en verano y cálidas en las noches frías. Los aleros profundos del techo proporcionan sombra, ayudando a minimizar la ganancia de calor solar.

Para dar a las fachadas un acabado texturado, el equipo utilizó tableros de madera estándar en el encofrado de concreto. Las superficies formadas por tableros aluden al tradicional revestimiento de madera que se encuentra en la región, al tiempo que le otorgan una calidad orgánica a la vivienda. Se utilizó concreto liso para techos y superficies interiores.

Las fachadas sur y oeste son en gran parte opacas, mientras que los lados opuestos están compuestos por ventanales correderos. El amplio acristalamiento proporciona vistas panorámicas y una poderosa conexión con el paisaje. El interior presenta una combinación de colores neutros y una paleta de materiales restringida. Todas las puertas están hechas de pino macizo y fueron diseñadas por los arquitectos.

planta general