En Pechina, un municipio ubicado en la provincia de Almería, España, el estudio local Motu Arquitectos transformó una ruina en una casa confortable. Además, el encargo de la ”Casa en el desierto” debía aprovechar los suelos, carpinterías, mármoles y alacenas procedentes del derribo de una casa al lado del mar.

”La parcela tiene agua de un pozo. Habitar el desierto de Almería nunca ha sido fácil, pero tampoco desagradable.” dice el estudio fundado por Berta Wilhelmi Cano y Francisco Vega Álvarez.

Se ha proyectado una solución modular de geometría sencilla que actúa como soporte y contrapunto de las formas orgánicas de la vegetación y los objetos de uso cotidiano. Se reconstruyó el cuerpo principal con las piedras existentes en las ruinas, manteniendo así los muros de mampostería gruesos cuya alta inercia térmica funciona muy bien en este clima extremo del desierto.

En el resto de la obra, se optó por soluciones constructivas que pudieran ser ejecutadas por los pequeños contratistas locales. Se añadió también un amplio porche, cuyos módulos pueden cubrirse con enredaderas, cañizo o panel sándwich para amortiguar el viento y las altas temperaturas, así como para generar ámbitos con distintos tipos de luz, aire y calidez.