Las ciudades están en auge y al mismo tiempo los espacios de vida se están reduciendo. Junto con la startup estadounidense Ori, IKEA está explorando soluciones flexibles e innovadoras que permiten a las personas tener grandes sueños en viviendas pequeñas, presentando su propuesta de muebles robóticos ”Rognan”. ¿Suena a ciencia ficción? Bueno, tú serás el juez.

Y es que cada vez más personas viven y se mudan a ciudades donde aproximadamente 1,5 millones de personas más se unen a la población urbana cada semana. Esta urbanización masiva se está acelerando y crea ciudades densamente pobladas que, al mismo tiempo, consumen superficie y recursos a un ritmo insostenible. IKEA quiere crear una mejor vida cotidiana para muchas personas, permitiéndoles crear las casas de sus sueños en espacios pequeños. Para hacer esto, ”el gigante sueco” tuvo que responder la pregunta: ¿Cómo se pueden utilizar los metros cuadrados de una pequeña vivienda de una manera mejor sin comprometer ninguna de las funciones o aspiraciones de sus moradores?

Para encontrar la respuesta, IKEA está colaborando con Ori, una startup estadounidense que ha desarrollado muebles robóticos para la vida moderna y ha estado desafiando las limitaciones de los metros cuadrados en los espacios residenciales, en este proyecto de mobiliario robótico. Con ”Rognan” como una solución de muebles para la vida en espacios pequeños, las personas podrán convertir estos espacios en espacios inteligentes que cuentan con todas las comodidades y programa de un hogar más amplio.

El proyecto ha sido recientemente presentado esta semana en el marco de los Democratic Design Days, (Días del diseño Democrático) la conferencia anual de IKEA, el sistema es una combinación de la plataforma robótica de Ori y la solución de almacenamiento Platsa existente de IKEA.

Al tocar un botón, el sistema se retrae sobre ruedas para proporcionar otros ocho metros cuadrados de espacio habitable que pueden transformar una sala de estar en un dormitorio o un vestidor. Un lado puede contener una cama escondida, mientras que el otro puede ofrecer almacenamiento y un área para sentarse, o cualquier otra combinación para ahorrar espacio.

“En lugar de hacer los muebles más pequeños, transformamos los muebles a la función que necesita en ese momento”, explicó el desarrollador del producto para nuevas innovaciones en IKEA, Seana Strawn. “Cuando duermes, no necesitas tu sofá. Cuando usas tu guardarropa, no necesitas tu cama, etc.” agergó.

El sistema funciona a través de una combinación de mecánica, electrónica y software que se combinan para crear un módulo de muebles en movimiento. Parte de la tecnología utilizada ya se encuentra en cortadoras de césped, aspiradoras robóticas y otros artículos para el hogar. El elemento robótico involucra al sistema creando un mapa del espacio utilizando el aprendizaje automático.

“Cada espacio es diferente, por lo que necesita un producto que sea lo suficientemente inteligente como para saberlo y hacer un mapa del él”, dijo el fundador y CEO de Ori, Hasier Larrea.

El sistema luego compara este mapa con otras variables, como una persona sentada en su camino o un mueble. Larrea compara el producto con el chasis de un automóvil, el cual muestra diferentes exteriores dependiendo de las necesidades del usuario y los requisitos estéticos, lo que permite a las personas “vivir a lo grande en un espacio reducido”.

Seana Strawn cree que la mentalidad y el comportamiento de las personas tendrán que adaptarse a vivir en espacios más pequeños en el futuro, y ”Rognan” puede ser una herramienta para lograrlo.

“Llevamos mucho tiempo trabajando en el desarrollo de soluciones de vida en espacios pequeños, y sabemos que algunos de los desafíos más grandes en las casas de las personas son el almacenamiento y la búsqueda del lugar para realizar todas las actividades que querría hacer en su casa. “, dijo Strawn. “Este es especialmente el caso en las grandes ciudades donde las personas tienen que comprometerse en las funciones de sus hogares. Queríamos cambiar eso”.

“No podemos seguir diseñando espacios de la misma manera que lo hemos estado haciendo hace 20 años, o seguir usando todos los muebles que usábamos en hogares que tienen el doble de tamaño o tres veces el tamaño”, agregó Larrea. “Tenemos que empezar a pensar en los muebles que se adaptan a nosotros, y no al revés”.