Los estudios ecuatorianos Natura Futura Arquitectura y Frontera Sur Arquitectura se han unido para completar un edificio de madera inserto en un tejido residencial de bajos ingreso ubicado en la localidad de Huaquillas, Ecuador, que actúa como intermediador de procesos de encadenamiento productivo y de hábitat urbano. ”La comuna” es un centro de operaciones que nace del encargo de una fundación y de una empresa privada para mejorar el hábitat de una familia que se dedica al reciclaje en condiciones de insalubridad y sin el espacio adecuado para realizar las tareas que el proceso conlleva.

”La comuna” busca mantener un dialogo constante con el desarrollo de la ciudad a través de las distintas actividades que se desarrollan en el interior y exterior de la propuesta, generando ser un intermediador para facilitar procesos de encadenamiento productivo e impulsar el emprendimiento de los propietarios.

El proyecto cuenta con un área en planta baja que funciona como espacio de almacenamiento y clasificación para mejorar las condiciones de productividad de la familia. Complementando con el diseño de contenedores para poder facilitar el proceso de reciclaje, se diferencian por el color aplicado a cada estructura. Estos artefactos son ubicados en sitios estratégicos de la ciudad.

El sistema estructural es un contenedor de los seis módulos que configuran el volumen. La madera es utilizada por la tradición de las edificaciones existentes en el sector, la aplicación de chazas o celosías aportan en la construcción del edificio.

La casa se configura a partir de un módulo de 3m x 4m, con el propósito de establecer un sistema progresivo que le permita al usuario crecer a partir de distintas adaptaciones al sistema estructural. Cada módulo posee una función específica; en planta baja existen tres módulos para que la familia pueda tener un espacio de producción e intercambio comunitario. En planta alta se generan tres módulos con espacios flexibles en los que además el mobiliario responde a ser un configurador del espacio, esto debido a que cuenta con ruedas que permiten su fácil deslizamiento en el espacio.

La comuna se convierte en un hito para la propia comunidad donde se instala, debido al proceso de transformación que tuvo, con antecedentes de insalubridad y contaminación. El proyecto comunica un discurso de concientizacion a través de su fachada con un mensaje, generando reflexión entre lo privado y lo público a través de la arquitectura y la importancia del reciclaje.

Se incorpora una vivienda adaptable que se fusione con el espacio de producción de acuerdo a las necesidades de la familia. La primera estrategia se desarrolla en el sistema de aberturas que posee la elevación, en la cual se diferencian los seis módulos de 12 mtrs2 que tienen cada uno. La segunda estrategia busca plantear una habitabilidad flexible en la que el usuario a través de paneles giratorios pueda auto gestionar su espacio de vida cotidiana.