El estudio canadiense NatureHumaine ha finalizado la ampliación y renovación de una vivienda unifamiliar ubicada en Montreal, específicamente en el barrio de Rosemont-La-Petite-Patrie. El encargo provino de una pareja con dos niños pequeños que deseaban transformar el viejo dúplex en su residencia principal. El proyecto consistió en reorganizar la parte original de la casa y agrandarla con una extensión en el patio, preservando la fachada hacia la calle, tal como lo requiere la normativa local.

Suspendido sobre el comedor, aparece ahora un volumen angular gris revestido que queda protegido por un alero superior y mira sobre la la terraza del jardín. Para asegurar mayor intimidad, un par de muros revestidos en acero se despliegan perpendiculares a la fachada del jardín, filtrando las vistas de los vecinos y tamizando la luz natural que entra a los espacios habitables.

Deseando crear un efecto de profundidad en la fachada del jardín, se utilizan dos tonos de colores; un tono gris para el volumen suspendido cubierto en paneles de fibrocemento y otro en cobre para las ventanas, hojas de acero y la puerta del patio en la parte empotrada de la pared posterior.

Dentro de la casa, una escalera colocada directamente debajo de un tragaluz generoso se convierte en el elemento central de la casa. Tres elementos componen esta escalera; los primeros escalones revestidos en mármol blanco, un podio de madera revestido de en madera contrachapada rusa que continúa por la sala familiar para convertirse en una superficie de trabajo y, finalmente, la escalera circular pintada de blanco con protecciones de acero perforadas y peldaños de abedul blanco.

Los elementos integrados como puertas y muebles ocultos se combinan con los blancos mientras los grises y los negros contribuyen a crear un ambiente cálido y minimalista en cada habitación de la casa.

planta baja

planta alta