En el mundo, un billón de personas viven en barrios marginales o en viviendas inadecuadas lo que limita fuertemente un buen desarrollo de sus vidas. Sin una casa adecuada y sin un baño, 1,5 millones de niños menores de cinco años mueren de diarrea debido a la falta de agua y a la falta de saneamiento e higiene básicos. Las casas brindan seguridad y consistencia, lo que abre el potencial necesario para prosperar.

Preocupados por el problema de la vivienda, New Story, una organización sin fines de lucro que trabaja para crear un mundo en el que ningún ser humano viva en modo de supervivencia, y la compañía de tecnologías de la construcción dedicada a revolucionar la construcción de viviendas a partir de la impresión 3d, ICON, se unieron para levantar una casa impresa en 3d en tan sólo 24 horas.

El prototipo de vivienda levantado en Austin, Texas, es un ejemplo del potencial que tiene la tecnología de impresión 3d para cambiar las reglas del juego de la arquitectura y derrotar la indigencia global.

El proceso de construcción es simple, la estructura es robusta y la casa se puede construir por una fracción de la tarifa actual, en una fracción del tiempo. Impresa con cemento por una impresora vulcan, el refugio puede imprimirse por 10,000 dólares en 12 horas, pero se estima que pronto costará 4,000.

Si bien existen muchos otros hogares impresos en 3d, ninguno incluye ventajas tan claras como esta para el trabajo social. Esto tiene el potencial de potenciar la producción de viviendas asequibles en áreas de extrema pobreza que no pueden producir refugios lo suficientemente rápido.

”Esta casa no solo es una gran victoria en la batalla contra la indigencia y la pobreza, también es un paso notable en el mundo de la arquitectura que una vez más marca la tendencia progresiva hacia el futuro de la construcción, un futuro en el que la impresión en 3d y otros métodos de construcción no humana son cada vez más posibles.” dijo el co-fundador de ICON, Jason Ballard.

La producción de viviendas impresas en 3d comenzará próximamente en El Salvador, luego seguirá en Belice y Haití.