La agencia de branding española Summa ha rediseñado la identidad y experiencia de marca de la Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos -o simplemente Correos- para adaptarla a la era digital. Summa actualizó el logotipo del servicio postal de más de 300 años de antigüedad con un diseño “simple” y “purista”, además de presentar las nuevas letras creadas en colaboración con Monotype.

”La Sociedad Estatal de Correos y Telégrafos cuenta con más de 300 años de historia, durante la cual ha ido adaptándose a los cambios sociales y a los avances tecnológicos que se iban produciendo. Así, Correos ha ido actualizando continuamente sus productos y servicios, aunque este esfuerzo de renovación constante no siempre ha sido percibido por el público.” dice Summa en una descripción del proyecto.

Para proyectar mejor su realidad actual y mostrar su capacidad de adaptación a los retos que plantea su misión en el siglo XXI, Correos necesitaba actualizar su identidad visual, y para ello contó con Summa, que ya había llevado a cabo la renovación de marcas emblemáticas del entorno público.

Correos es marca entrañable, un icono característico del paisaje urbano y rural de España y por eso cualquier modificación en sus elementos de identidad debía ser llevada a cabo con sumo cuidado y siendo fiel a su esencia.

En lo que refiere al símbolo más característico de la marca (la cornamusa), los diseñadores han llevado a cabo un ejercicio muy técnico, sutil y respetuoso con la esencia de dicho símbolo, pero que simplifica sus formas y lo hace más liviano al tener más aire entre las líneas. Así, el símbolo es ahora ”pixel perfect”, lo que le permite un mejor comportamiento en espacios reducidos y en soportes digitales, donde la marca está cada vez más presente.

”Apostamos por dar al símbolo mayor protagonismo, eliminando elementos accesorios que añadían ruido y dejando que sea en ocasiones el único elemento identificador de la marca, prescindiendo incluso del naming. Pocas marcas pueden permitirse este ejercicio, que requiere un gran reconocimiento de marca y amplia presencia y penetración territorial.” explica Summa.

En línea con la simplificación de la cornamusa, la nueva identidad se libera de todos los elementos innecesarios a la identidad visual, enfocándonos en las dos anclas más representativas: el amarillo y la cornamusa. A través de la economía de elementos y del tratamiento sencillo y purista, se consigue dar a los soportes de la marca un aspecto icónico que refuerza su representatividad.

Teniendo en cuenta que Correos se comunica a través de múltiples canales, era fundamental garantizar la coherencia entre los mensajes. Para ello, se creó un elemento de identificación adicional: la etiqueta. Se trata de un sistema visual basado en la etiqueta, elemento fundamental en el envío y recepción de cartas o paquetería. Un sistema transversal, modular y flexible que identifica de forma trasversal a todas las piezas de comunicación de la marca.

La etiqueta se adapta a las distintas formas de comunicación, tanto de la marca principal como de sus submarcas y será a partir de ahora uno de los elementos que caracterizarán la identidad de la marca Correos, como lo son sin ninguna duda el cartero o el buzón.

Para productos de un alto nivel estratégico, se creó una línea de dirección de arte específica, basada en el papel como elemento transmisor. El estilo busca rejuvenecer las comunicaciones de la marca con las nuevas audiencias.

La renovación de la identidad de marca de Correos ha sido un proyecto global que se extiende a todo tipo de soportes, tanto corporativos como comerciales y de comunicación. Dado la ”oficialidad” de algunos de los materiales que genera Correos, elementos como la papelería, los sellos y la documentación técnica debían seguir manteniendo dicho carácter oficial, pero también ser renovados en línea con el resto de soportes.

Correos tiene más de 50.000 trabajadores entre personal de oficina, carteros, personal de apoyo, gestión, etc. Por eso, como parte del proyecto se consideró dotar a la marca con una trama que ayudara a dar vida y dinamismo a las piezas dirigidas al público interno, así como a eventos corporativos y merchandising.

La trama parte de la morfología de la cornamusa y aporta alegría y vitalismo a las piezas donde se aplica, formando parte del ”kit” de elementos de identidad de la marca, que se conjugan de acuerdo a las audiencias a las que habla y a los soportes en los que se expresa.