En un predio de 7 hectáreas, ubicado en el límite de la ciudad de Rosario y el municipio de Pérez, el arquitecto Pablo Gagliardo ha proyectado un edificio de oficinas de aspecto brutalista proyecta, respondiendo a los lineamientos de un máster plan como ordenador general de las diferentes disciplinas que hacen a la complejidad de una planta asfáltica, taller de maquinarias viales, una empresa constructora, una agrícola ganadera y una futura planta de silos.

El proyecto de las oficinas Obring parte de dos premisas: relacionarse con la identidad semi rural del lugar, y proporcionar un espacio flexible de trabajo que optimice las condiciones laborales y relaciones humanas. Esta flexibilidad es la que permite realizarle cambios a futuro, programáticos o ampliaciones.

Se propone un bloque único rectangular materializado por una estructura totalmente expuesta de hormigón visto, como imagen de solidez de la empresa constructora, y enfatizado por la transparencia del vidrio, como único elemento de cerramiento exterior. La ausencia de vigas en la estructura, permite que los enormes paños vidriados lleguen al techo, generando una fuerte conexión interior-exterior.

La nave está conformada por un espacio único, una planta libre en doble altura: en el centro el ingreso principal con la recepción y el bar, en el ala Este se disponen las áreas administrativas y agrícola-ganadera, y en el ala Oeste las áreas de Ingenieria y Arquitectura de la empresa. La sectorización de las áreas de trabajo se da sin la necesidad de hacer cerramientos que cumplan esta función.

Se decide abrir el edificio a las orientaciones favorables, cerrándose al Sur por dos niveles que alojan, en planta baja los servicios y salas privadas, y en la planta alta oficinas de dirección. Se propone una circulación en sentido longitudinal de punta a punta del edificio que balconea a todo el espacio central en doble altura, permitiendo una relación permanente entre el piso superior y la planta libre de la nave.