Cuando el diseñador francés Paul Couture llegó a vivir a México, lo que más le sorprendió fue tamaño increíble de las flores tropicales que crecen de manera espontánea en sus ciudades y en las zonas húmedas y tropicales del país. Por este motivo creó ”Sorcier” (”Brujo” en Francés), dos objetos altos y sencillos que permiten crear composiciones florales improvisadas.

”El punto era enfatizar las flores locales tal como son: grandes, vibrantes, imperfectas, chuecas, únicas, con tallos grandes, hojas de color y flores extravagantes. Reinventar el florero con materiales locales y adaptarlo a plantas de gran tamaño, creando un ritual salvaje.”, explica Paul Couture.

Cada estructura está fabricada en metal cobrizado o latonado con contrapesos de Tezontle -una roca volcánica porosa, altamente oxidada, utilizada ampliamente en la construcción en México- y Cantera rosa, los cuales son torneados por artesanos Mexicanos.

Ambas piezas están diseñadas para resaltar el volumen y la exuberancia de flores que son nativas de zonas tropicales, además de expresar y enfatizar una delicada y romántica composición si se usan flores secas. Gracias a un lazo de piel con esferas de cuarzo, las piezas reinventan la forma de exhibir las flores.

La forma de cada arreglo floral que se realiza tiene como referencia el ritual mexicano de ”Hacer una limpia”, que según las creencias permiten purificar la energía espiritual de una persona con el uso de un ramo de plantas aromáticas, flores y palmas. La colección también se inspira en las coronas de flores secas hechas a mano que se pueden encontrar en algunos estados del centro y bajío del país.