Por definición, un altavoz portátil – o parlante- es pequeño y compacto, y en él se presenta su problema inherente: el tamaño físico limita el volumen de audio posible, especialmente dentro del rango de tonos graves. Por esto, el estudio noruego Permafrost ha diseñado el ”Sodapop”, un invento patentado de un altavoz Bluetooth compacto y portátil que ofrece música más alta, bajos mejorados y un sonido superior en general.

El ”Sodapop” utiliza una botella plástica regular externa para aumentar el volumen físico de los altavoces, aumentando y mejorando la calidad de la salida de audio. Al aprovechar las paredes elásticas de la botella de plástico y el aire contenido en su interior, el altavoz ”Sodapop” puede aumentar el volumen en el rango de graves hasta en 10 decibeles, lo que se traduce en la percepción de un volumen dos veces más fuerte para el oído humano. En otras palabras, el altavoz -que ya se encuentra en Kickstarter– puede generar el doble de graves simplemente conectando una botella vacía a la unidad de altavoz. El efecto es sorprendente una vez que conecta la botella.

La botella de graves incluida funciona como una funda protectora para la unidad de altavoz, y tiene una membrana de graves pasiva incorporada para aumentar los graves de forma adicional. Aún así, los hilos que sujetan la botella son compatibles con la mayoría de las botellas de refrescos regulares, casi en cualquier parte del mundo.