CuldeSac, un estudio español que desarrolla ideas creativas con el objetivo de aportar valor y negocio a las marcas, ha finalizado un espacio comercial en el corazón de Gandía, en Valencia, que funde sensaciones urbanas y tecnológicas para dar respuesta a la alta demanda de las generaciones Y y Z.

Provocador, irreverente y transgresor. Así se define este nuevo concepto de retail para Pewter Store que se materializa con la primera flagship store de la firma. Un espacio con una identidad muy marcada, comunicable y fotografiable. Pewter es mucho más que una tienda; nace como punto de encuentro y potencial escenario en las redes sociales.

El interior pretende ser una extensión de la propia calzada, regalando espacio público y provocando al transeúnte. Pretende ser un punto de encuentro en el que se habla de velocidad, de luz, de fuga. Sensaciones de la vida de hoy trasladadas al espacio de venta. Para concretar el concepto, CuldeSac desarrolló una estrategia integral que abarca la creación del concepto, el diseño, la ejecución, el branding y la comunicación. Pewter es una marca 360º y así se presenta al mundo.

El escaparate funciona como primer reclamo. Un mensaje directo y atrevido, que habla el mismo idioma que su cliente y le incita a adentrarse en el universo de la tienda. ”Las tiendas ya no son tiendas; son literalmente mensaje que la marca emite para irrumpir en escena.” asegura CuldeSac.

Ya en el interior, una explosión de estímulos y sensaciones. Desaparece la ortogonalidad del espacio para conectar con el lenguaje de la velocidad y de lo efímero propio del lifestyle de estas generaciones.

Entramados metálicos que hacen de expositor, se convierten en el filtro para lanzar mensajes y ubicar campañas Ticker LEDS con textos en movimiento que envuelven y acompañan al cliente durante todo su recorrido en la tienda. El suelo, simula grandes losas de hormigón prefabricado y colocadas en paralelo, y el sistema expositivo se diseña ex profeso como un sistema versátil preparado para dar soporte al dinamismo que el espacio necesita.

Este sistema valla el perímetro y genera el recorrido interior. Valla que puede ser completada con tramex metálico de pletina plana, con policarbonato transparente o amarillo, con lamas de PVC traslúcidas, con campaña o comunicación.

El espacio interior descansa bajo un techo de lana de roca amarillo, color corporativo, potenciado a través de una retícula de tubos LED que iluminan 360º; un elemento diferenciador para posicionarse como ”la tienda del techo amarillo”. La identidad gráfica invade cada rincón y llega hasta el diseño de la bolsa de Pewter, la cual se erige en icono de la tienda.

La naturalidad promueve el espacio y deja al descubierto lo que, en general, queda oculto. Por ello, regletas y enchufes juegan un papel protagonista en el espacio, quedando los cables como parte del propio interiorismo.

”Dar visibilidad a todo lo que hasta hoy se ha ocultado siempre es parte de la personalidad de la marca. No todo tiene por qué quedar integrado, encajado, medido. Preferimos lo espontáneo, lo natural. Nos despojamos de estos complejos y lo reflejamos en todos los aspectos de la marca: interiorismo, identidad gráfica y comunicación.”, dice Borja Berna, director creativo en CuldeSac.

La flagship store de Pewter ha sido diseñada para ser retratada y difundida en redes sociales, por lo que aparece el banco urbano como icono en fachada. La grada interior se pone a disposición de los visitantes para ser utilizada como lugar de trabajo y de encuentro o como perfecto escenario para las fotografías más virales.

Se trata de un espacio donde estar, un punto de conexión con la marca, la cual ha sido construida desde la espontaneidad y la irreverencia. Un concepto que entiende las claves del consumo actual y que rinde culto a la selfie y al poder del social media.