Obsesionado con la luz como vehículo para la construcción del mundo percibido, el artista sudafricano Philip Barlow a creado una serie de pinturas al óleo que nunca están del todo enfocadas para representar un mundo en el que las figuras y los objetos se ven únicamente por su interacción con la luz. Al hacerlo, Barlow ilustra escenas de playas y ciudades que parecen tomadas por la cámara, ubicadas fuera de la profundidad de campo, de modo que el lente solo captura las fuentes de luz o las áreas en las que se refleja.

”Las figuras en el paisaje sirven como portadores y reflectores de la luz que cae sobre ellos. Bañado en la luminosidad, espero que se vuelvan más hermosos. Para mí, la luz es el último tema porque encarna el pináculo de toda la realidad” comenta Philip Barlow.

En su última serie llamada ”Noche”, Philip Barlow muestra escenas “fuera de foco” de ciudades superpuestas con borrosas esferas de luces. El resultado es una serie de estilizadas fotografías nocturnas compuestas por escenas con siluetas borrosas de figuras oscuras y edificios industriales. El efecto es similar a uno conocido en el mundo de la fotografía como bokeh, la cualidad estética del desenfoque producido en las partes desenfocadas de una imagen producida por un lente.

”Aunque trabajo dentro de una larga tradición de pintura de paisajes, mi descripción del paisaje “visto” es simplemente un vehículo a través del cual navego en territorio de otra naturaleza. Un paisaje menos ordinario; donde la línea entre el reino físico y el espiritual ha sido aparentemente eliminada. Sin embargo, estos escenarios no tienen la intención de ser de naturaleza surrealista. Con suerte, parecerán curiosamente familiares y convincentemente reales” agrega Philip Barlow.