La localidad japonesa de Ichikawamisato -Prefectura de Yamanashi- sufre muchos de los problemas típicos del Japón regional contemporáneo. Con una población en declive y una creciente urbanización y expansión, el núcleo urbano ha perdido su vitalidad. Originalmente, el municipio seguía una configuración compacta, con una calle comercial que se extendía desde la estación. Hoy en día, los usuarios de trenes han disminuido drásticamente, y las tiendas pequeñas casi han desaparecido a medida que las grandes tiendas en las afueras absorben casi todas las actividades comerciales.

La gente ha llegado a depender completamente del automóvil para su vida cotidiana y el espacio de estacionamiento ha ocupado espacio exterior alrededor de tiendas y casas. Con pocas personas caminando por las calles, este estilo de vida basado en automóviles desalienta los encuentros espontáneos y debilita el sentido de comunidad.

En este contexto degradado del espacio público, una peluquería local contactó al arquitecto español Jorge Almazán para renovar y mejorar su negocio. Con un presupuesto limitado, el estudio del arquitecto con base en Tokio propuso una intervención que pudiera aumentar el número de clientes y mejorar la imagen del negocio, pero también contribuir activamente a la comunidad. La respuesta fue ”Pit Terrace”, una terraza que se apropia de una parte del espacio de estacionamiento para ofrecer una terraza pública a la comunidad.

Diseñada como un reflejo del patrón de madera de la fachada blanca existente, la terraza se siente como una continuidad del edificio. Un banco colectivo y un jardín, integra pozos de varios tamaños para acomodar a la vegetación y las personas, que pueden sentarse en diferentes orientaciones y cerca de las plantas. Las personas pueden sentarse en pequeños grupos uno frente al otro en los pozos, o pueden sentarse solas, manteniendo su privacidad mirando en diferentes direcciones.

La superficie de la terraza también se puede utilizar como mesa o para tumbarse. Con diferentes especies, tamaños y posiciones y adquiriendo diferentes colores a lo largo del año, las plantas expresan y fomentan esta diversidad de uso y crean límites suaves entre las zonas en la terraza.

Esta es una pequeña intervención, pero su intención es crear un precedente para reconquistar el espacio de estacionamiento e inducir a una mayor conciencia de la importancia de los espacios exteriores para la socialización. Desde su construcción, la terraza ha impulsado eventos de DJ y barbacoas, y se ha convertido en una parte integral de la vida local.

”En el Japón regional dominado por los automóviles, esperamos difundir a través de este proyecto un enfoque diferente del espacio público y alentar a los vecinos a instalar áreas semipúblicas dentro de sus sitios para aumentar la comunicación y mitigar la falta de encuentros espontáneos en la ciudad.” dijo Jorge Almazán.