El estudio español Raul Sanchez Architects ha renovado este apartamento de 1970 ubicado en el popular distrito barcelonés de Gracia, derribando todas las particiones interiores para crear una nueva distribución de espacios continuos segregados por una paleta de tonos blancos y negros. Con sus 75 metros cuadrados, el ”Apartamento Cerdeña” ha sido diseñado para un hombre soltero e incluye dos dormitorios, servicios, un estar-comedor-cocina y un privado que puede funcionar como estudio o sala de lectura.

La nueva propuesta comienza a partir de la demolición total de la situación preexistente, manteniendo solo el sistema estructural, ya que por razones técnicas y económicas, se descartaron las intervenciones estructurales.

La propuesta introduce dos elementos en forma de L que abarcan aquellas funciones que el nuevo propietario requería con cierta independencia: una primera partición en forma de L, orientada hacia el acceso, alberga el área de la cocina; y una segunda partición en forma de L aloja los dormitorios con baño en suite. El resto del espacio está destinado a fluir libremente hacia el interior, para maximizar la sensación de espacio y eliminar los límites entre las habitaciones: por ejemplo, tanto el dormitorio como el baño de invitados están cerrados con grandes puertas pivotantes de gran tamaño, de piso a techo, sin marcos perimetrales.

Lo anterior significa que las particiones no solo se interrumpen al llegar a los huecos de las puertas (no hay dinteles), sino que cuando se abren, la comunicación es total y el espacio se filtra, extendiendo los espacios comunes a estas salas cuyo uso se espera que sea ocasional, evitando así que permanezcan cerradas y residuales. De manera similar, el área de estudio es un espacio ambiguo que se conecta a los espacios comunes a través de una nueva puerta giratoria, similar a las anteriores, pero esta vez de vidrio, que a su vez se conecta al dormitorio a través de dos grandes puertas corredizas que tampoco alcanzan el techo, y que en su composición de diferentes tipos de vidrio, dibujan figuras superpuestas que difuminan los ejes dominantes de las habitaciones.

Este tratamiento espacial para difuminar los límites es el mismo que el de las áreas de los dos elementos en forma de L mencionados anteriormente: la cocina está enfocada hacia la entrada, pero al mismo tiempo está separada de ella con una partición independiente, revestida con un gran espejo que difumina el pasaje más estrecho de la cocina; y simultáneamente se abre a la sala de estar a través de una isla que supera sus límites. Asimismo, el dormitorio se ha deshecho en varias estancias; La antesala de la misma es el área de estudio, comunicada con el área de la cama (separada por las puertas corredizas de vidrio pero comunicada por la parte superior de ellas), y se accede al baño desde el área de la cama, este espacio es más aislado y privado.

El tratamiento material acompaña al concepto espacial, insinuando la posición de cada uso en habitaciones que de otra manera no tienen límites definidos. Aunque la cocina se encuentra en una habitación más o menos reconocible, su color es negro y los detalles dorados en latón (el grifo, el fregadero) contrastan con las superficies negras; las grandes puertas pivotantes de las habitaciones están lacadas en negro, y sus manijas nuevamente en latón, destacando la interrupción de las paredes blancas. El baño es completamente negro, una mezcla de cerámica, granito, microcemento y barniz negro, y con grifos, lavamanos y otros accesorios, todo en negro.

Contrario al baño principal, el baño de invitados tiene el tratamiento opuesto, aquí el granito, el microcemento y el barniz son todos blancos, aunque el lavabo y los grifos se mantienen en negro. Las puertas corredizas y giratorias de hierro y vidrio dibujan figuras que confunden los ejes, pero también marcan áreas de privacidad y áreas más visibles.

Los accesorios de iluminación juegan alternando negros y blancos; Los muebles son de madera lacada blanca y todos los tiradores son negros. Incluso el nuevo piso de la terraza exterior, cuyas paredes deben conservar el color original, marca una banda perimetral de microcemento blanco que en su interior recibe un mosaico negro fragmentado, como una alfombra exterior. Dos bandas de latón cubren los bordes de los dos elementos en forma de L que organizan el interior, destacando su importancia espacial y su independencia del resto de las particiones.

planta general