El reconocido chef español Javier Aranda encargó la intervención en uno de sus restaurantes ubicados en Madrid premiados con una estrella Michelin, La Cabra. El trabajo encargado al estudio local Mecanismo no implicó una transformación radical, sino un cuidadoso balance entre partes existentes y nuevas intervenciones.

”Javier tenía interés en conservar ciertas partes y elementos que había incorporado en intervenciones recientes, pero sin embargo quería cambiar radicalmente el concepto, el funcionamiento y la imagen del restaurante. Sin alejarse de la esencia distinguida que le había permitido acceder a ser uno de los restaurantes de la Guía, pero a su vez buscando crear un ambiente más dinámico
y divertido.” comenta Mecanismo.

Además de crear una intervención balanceada, los trabajos debía de realizarse en un plazo máximo de tres semanas, después de las cuales las reservas estaban cerradas desde hacía tiempo. Por esto, la intervención no tenía margen de error y debía estar totalmente controlada. Para lograrlo, el estudio español convirtió la actuación en un trabajo de taller, realizado previamente a la implantación, fabricando elementos en taller que llegarían totalmente terminados y testados para su rápida implantación en la obra.

Estos elementos aportaran toda la funcionalidad al espacio y su diseño genera el nuevo concepto estético del local. El resto del trabajo, consistió en la generación de un contexto espacial neutro y fluido mediante la intervención obligada sobre las dos crujías de carga del edificio que tenían que ser reforzadas, la eliminación de elementos eclécticos existentes, el pintado de los techos y la creación de una iluminación completamente diferente a la existente.

Entre las piezas o elementos prefabricados aparecen dos barras de servicio, los gueridones, un sofá corrido de más de 7m de longitud y otros dos diferentes de cuatro cada uno, mesas de diferentes tipos y las lámparas. Todos ellos unidos mediante un mismo lenguaje basado en la generación de superficies curvas mediante un despiece enladrillado de taquitos madera de nogal, criterio geométrico que ordena todos los elementos.

En estas piezas, el nogal se combina con otros materiales naturales que resuelven cada una de las partes funcionales de cada elemento. Así el mármol, marrón emperador se utiliza para la realización de las superficies horizontales para uso gastronómico combinado siempre con detalles en nogal. El metal aparece para resolver elementos auxiliares como zócalos, hornacinas
o la estructura de las luminarias. Y la tela, como base de los asientos tapizados de sillas y sofás con un marcado despiece gallonado. Todos ellos, materiales naturales integrados bajo un
mismo y riguroso criterio de instalación.

La iluminación es el aspecto más importante para lograr el nuevo ambiente. Por ello, y continuando con el mismo criterio de diseño que en el resto de los elementos, se diseñaron dos tipos de luminarias suspendidas, unas de pared y otras para el centro de las mesas, mediante una estructura metálica interna y un revestimiento de lamas de nogal. Esta nueva iluminación, indirecta, da lugar una atmósfera tenue y cálida a la vez que significa, una parte evidente de la nueva apariencia del restaurante.

planta general