Usando medias de nylon, espuma y alfileres con cabecillas multicolor, la artista holandesa Rosa Verloop crea inquietantes esculturas antropomórficas que tienen una expresión octogenaria y neonata al mismo tiempo. En el proceso, Verloop hace pequeños pliegues y frincidos en nylon de color beige para asemejar sus esculturas a algún extraño tipo de forma de vida primordial. Trabajando orgánicamente, agrupa las medias en diferentes bultos y protuberancias y las mantiene en su lugar con los alfileres que parecen intervenir quirurjicamente esta anatomía artificial.

Los rostros esculturales de Verloop están llenos de arrugas profundas que hablan de una sabiduría bien ganada y sus formas humanas están contorsionadas y retorcidas como si estuvieran en un estado de nacimiento o muerte.

”La gente en general experimenta estas formas como una deformación del cuerpo humano. Para mí, sin embargo, estas son formas con tanto poder, vulnerabilidad y silencio son tan inspiradoras, que las dejo en la forma en que nacieron. No cambio nada a estas formas o solo muy poco.” dice Rosa Verloop.

Verloop no solo crea y muestra sus esculturas humanas, sino que también participa en eventos y espectáculos de títeres. Ella actúa, junto a sus esculturas, moviendo sus apéndices ligeramente e hipnóticamente, como si las criaturas estuvieran muriendo en tiempo real frente a la audiencia. Las respuestas a sus piezas van desde el disgusto al asombro según cuenta ella misma.

”Es sorprendente ver cómo algunas personas observan con horror mis esculturas, mientras que otras se sienten tan atraídas por tocarlas. Como artista, mi intención es difundir una historia, ofreciendo una sensación que tropieza con mis esculturas.” agrega Rosa Verloop.