Para transformar esta vivienda de 60 metros cuadrados ubicada en el centro de Madrid, los arquitectos Alberto Rubial y Sergio Sánchez partieron de una premisa radical: concentrar todos los elementos fijos de la casa (cocina, cuarto de baño, almacenamiento) en un núcleo central servidor y liberar el perímetro, generando un espacio vividero flexible y fluido.

Para ello, los fundadores del estudio Rubial-Sanchez diseñaron una caja de madera de 2,25 metros de altura que permite la visión completa de las vigas de madera originales y la ampliación de la percepción espacial de toda la ”Casa Parra”.

planta general

Para la construcción de la caja se utilizan materiales transformados de la madera: tablero de mdf tintado en masa en color gris y melaminado en color blanco en panelados y puertas exteriores del núcleo, y tablero contrachapado de abedul, melaminado o no en color blanco, en las zonas húmedas e interiores.

Los paramentos y pavimentos interiores del núcleo se resuelven con materiales cerámicos de gran sencillez. En el exterior de la caja se instala un pavimento de tarima industrial de roble barnizado al agua, combinado con paramentos, mobiliario, y carpinterías lacadas en color blanco.

”Con todo esto, hemos transformado una pequeña casa del centro de Madrid en un espacio fluido y flexible, donde un solo ”mueble” central articula toda la vivienda.” dijo el estudio en un comunicado.