Además de estudiar diseño de producto en Central Saint Martins, Sara López Ibáñez cargó por mucho tiempo con problemas de salud mental y tuvo múltiples y negativas experiencias en diversos servicios de salud. Por eso, cuando tuvo que graduarse como diseñadora no dudó en desarrollar una solución que le permitiera a las personas, como ella, superar sus propios problemas de salud mental. La respuesta fue Mindnosis, un kit de autoevaluación que permite a los usuarios determinar el tipo de ayuda que necesitan y de dónde pueden obtenerla.

“Cuando tenía 17 años me enfermé por un año. El acceso y el uso de los servicios de salud mental fue una experiencia muy traumática que sepulté en mi memoria. Después de que descubriera que muchas personas habían tenido experiencias similares, decidí usar el diseño para redefinir como debe ser una evaluación empática de trastornos mentales.”

Su investigación comenzó leyendo sobre el enfoque de los servicios de salud mental del Reino Unido y los diversos tipos de terapia que pueden ofrecer. También asistió regularmente a eventos relacionados con la salud mental, donde habló con médicos y pacientes. Con toda la información recogida, se dio cuenta de que era la comunicación inicial entre paciente y médico el punto más crítico en la definición de la terapia.

El kit es una especie de diario de vida compuesto por un conjunto de ejercicios de comunicación que ayudan a entender la angustia emocional y cómo sentirse mejor al respecto. Las partes fueron diseñadas con personas que han tenido experiencias de salud mental. La primera herramienta, llamada Discover (descubrir), está hecha de seis triángulos de colores que representan cada uno un área diferente que puede estar afectando el bienestar del usuario.

El usuario elige los triángulos más cercanos a su situación, y éstos pueden ser pegados en el diario de registro junto con pensamientos cotidianos y reflexiones. El tercer elemento es Try Out (probar), un conjunto de ocho tarjetas de actividades que combinan la atención plena, las técnicas cognitivas de terapia de conducta (CBT) y las sugerencias de los compañeros para ayudar a los usuarios cuando se sienten mal.

La cuarta, Learn (aprender), tiene seis pequeñas tarjetas de colores que corresponden con los triángulos Discover y cuentan con breves explicaciones de los diferentes temas, mientras que una hoja de ayuda de crisis tiene información sobre el acceso a servicios y líneas de ayuda.

“Es muy difícil enfrentar a un médico para hablar sobre cómo te sientes emocionalmente, sobre todo la primera vez. Yo personalmente no podía hablar, así que decidí usar objetos para ayudarle a otros a navegar por sus angustias y comunicarlas a otros. Creo que es importante poder explorar tus preocupaciones y tratar de darles sentido antes de expresarlas a otros. Este kit además entrega información sobre iniciativas de bienestar que ocurren cerca de sus casas, por lo que tiene un montón de recursos gratuitos mientras esperan la atención médica.” agregó Sara López Ibáñez.