Fascinada por la relación entre la imagen y la autenticidad, la diseñadora alemana-iraní Siba Sahabi presenta ”Persona”, una colección de máscaras azules hechas de madera cuya forma arquitectónica está destinada a cuestionar la cultura actual de la autorrepresentación digital y el individualismo.

La máscara puede configurarse en nueve posibles esculturas portátiles que cubren solo partes de la cara, mientras que deja el resto al descubierto. Esta forma permite que las máscaras estimulen la comunicación mientras crean simultáneamente la distancia.

El nombre ”Persona” se refiere a la práctica milenaria de usar máscaras físicas y metafóricas. Derivado del latín, el término “persona” se usó originalmente para referirse a una máscara de madera, teatral. Desde estos orígenes, ha adquirido muchos significados culturales y sociales diferentes. La psiquiatría occidental describe la persona como el rostro social que el individuo presenta al mundo y Carl Gustav Jung lo describió como “una especie de máscara, diseñada por un lado para causar una impresión definitiva en otros, y por otro para ocultar la verdadera naturaleza del individuo”.

”Debido en gran parte a las redes sociales, y a la creciente comunicación y representación de nosotros mismos a través de nuestras caras, el siglo XXI puede describirse como la “era de la cara”. El rostro se ha convertido en una forma de expresar la identidad cultural y, en el contexto de las plataformas sociales en línea, los usuarios extienden esta expresión a la creación de una persona virtual.”, dice Siba Sahabi.

La representación de la identidad cultural a través de la autopromoción digital es un fenómeno relativamente nuevo, pero es a través de nuestra selección de autorretratos digitales que nos esforzamos por encontrar el equilibrio correcto entre la identidad del grupo y la expresión personal. Con su serie de nueve máscaras, Siba reflexiona sobre la relación cambiante entre la autenticidad y la imagen, entre lo público y lo privado.

Las máscaras de la colección ”Persona” cuestionan qué tipo de “cosas” somos como personas en la era digital. Las estructuras abiertas de sus diseños arquitectónicos permiten un juego de caras y fachadas. Las máscaras están hechas de madera de balsa de 18 mm de espesor y constan de hasta once elementos fresados ​​por CNC que están dispuestos en una composición en capas. Los objetos escultóricos se acaban con un revestimiento azul claro y miden hasta 60 cm de altura.