Uno de los mayores problemas que enfrentan las personas en situación de calle para incorporarse al sistema es que, debido a su estatus, han perdido gran parte de su dignidad y vínculos formales con el resto de la ciudadanía. Frente a esta situación, el estudiante de diseño japonés, Tomo Kihara, ha diseñado una herramienta tipo hágalo usted mismo que restablece los vínculos entre el errante urbano y el resto de la ciudadanía al tiempo que estimula un debate callejero.

El proyecto ”Street Debaters” propuesto por Kihara como parte de su tesis de graduación de la Universidad Tecnológica de Delft, cambia la manera de pedir dinero en las calles y sirve como un paso inicial viable para las personas que desean interrumpir la mendicidad al permitirles ganar dinero de manera digna para restaurar sus vínculos con la comunidad en igualdad de condiciones.

”El debate en la calle es un nuevo tipo de trabajo que recopila y comparte opiniones públicas a cambio de monedas. El proceso implica plantear una pregunta sobre un tema de interés público para evocar una discusión amistosa con los transeúntes. Este debate también busca romper las cámaras de eco en las que estamos fomentando la discusión pública entre personas de diversos orígenes.” dijo Tomo Kihara.

El objetivo de este proyecto estudiantil es transformar el acto de pedir dinero tanto en un juego como en un iniciador de conversación, entre personas que probablemente nunca se relacionarían en la vida cotidiana.

Como parte de su investigación, Kihara pasó algún tiempo con un comerciante ambulante que vendía discos compactos. Después de un día trabajando juntos, el comerciante reveló que en realidad no tenía hogar. A pesar de que podía ganar más dinero mendigando, eligió vender discos compactos, ya que le permitía conservar su dignidad.

Esta historia inspiró al joven estudiante a intentar y replantear el acto de mendigar. Desarrolló y probó una serie de ideas diferentes, todas diseñadas para estimular un sentimiento de curiosidad en lugar de culpa en las personas. El más exitoso fue el enfoque de preguntas de opción múltiple.

En promedio, la balanza de madera que sostiene el proyecto recauda £ 13.5 y detiene a 12.5 personas por hora para una conversación amistosa. Actualmente, un polemista callejero está activo en Londres.