El último proyecto de colaboración de Vitra forma parte de una larga lista de proyectos experimentales con diseñadores, arquitectos y artistas que, a través de exposiciones, instalaciones o ediciones, van dirigidos a un público muy interesado tanto en temas sociales como en temas artísticos.

Virgil Abloh es famoso por romper barreras. Este arquitecto, DJ, ingeniero, profesor universitario, artista, empresario y director creativo de Louis Vuitton, a sus 38 años ha cautivado a toda una generación con su desafiante forma de pensar y trabajar. Utiliza su creatividad para comunicar mensajes sociopolíticos y sabe envolverlos de tal forma que a veces uno tarda en ser plenamente consciente del terreno al que lo han llevado.

Hijo de emigrantes ghaneses y criado en un suburbio de Chicago, Virgil Abloh logra diseñar moda de lujo a la vez que plantea interrogantes sobre su legitimidad. Cuestiona el orden establecido y las jerarquías, los sistemas de referencia y las prerrogativas de interpretación existentes. Ya se trote de pinturas renacentistas o zapatillas de deporte, Rem Koolhaas o Kim Kardoshion, ”muestreo” y ”hackeo”, cita y reinterpreta, optimiza y modifica cualquier bien cultural colectivo que caiga en sus manos y que desee comunicar a una nueva generación que recurre cada vez más a las redes sociales en busco de información e inspiración. ”Mi idea del diseño incluye siempre un puente del pasado al futuro”, señala Abloh, fascinado por los diseños de Jean Prouvé e interesado
en explorar lo obra del diseñador francés desde el principio de su cooperación con Vitra.

Virgil Abloh

”Lo más importante para él es compartir conocimientos. Y lo hace de una forma fácil de entender, atractiva y muy accesible”, dice Nora Fehlbaum, consejera delegado de Vitra. Lo que la motivó o poner en marcho el proyecto de colaboración fue la ecuanimidad de Abloh hacia el arte y los clásicos del mobiliario; una ecuanimidad que le permite sacar el discurso sobre estos temas de un círculo elitista y lograr que se entusiasme por ellos un público más joven. Tras unas primeros conversaciones quedó clara lo intención de abordar las necesidades futuras de los jóvenes de hoy en día en un proyecto conjunto. Una generación que, según Virgil Abloh, está interesada en un amplio abanico de campos y yo no considera el arte, la arquitectura, la música y la moda como disciplinas aisladas, sino que disfruta combinándolas entre sí. Para Eckart Maise, jefe de diseño de Vitra, también era importante que Virgil Abloh no se limitase simplemente a diseñar un objeto, sino que hubiese un discurso conceptual previo.

El resultado de este diálogo es la instalación TWENTYTHIRTYFIVE, que se podrá hasta finales de julio en el parque de bomberos de Zaha Hadid del Vitra Campus y en otoño en la sala de exposiciones que Vitra va a inaugurar en la ciudad de Nueva York. El eje de esta iniciativa artística de Virgil Abloh es la interacción entre los adolescentes y su entorno doméstico. Por un lado, presenta la idea de cómo la evolución tecnológica y los cambios sociales podrían afectar a nuestros hogares, abordando cuestiones como lo sostenibilidod a través del reciclaje, la desmaterialización y la superabundancia o, como recalca Abloh: ”Es perfectamente discutible si en 2035 seguiremos necesitando muebles”. Por otro lado, se plantea la cuestión de hasta qué punto el entorno influye en nuestro desarrollo, nuestros gustos y las decisiones que tomamos a lo largo de nuestras vidas. Partiendo de esta base, Virgil Abloh ha creado una biografío residencial muy personal de un adolescente ficticio de 2019 al que acompaña hasta 2035.

Lo primera parte de lo instalación se titulo ”Past/Present” y en ella puede verse uno colección aparentemente arbitrario de muebles y objetos, una especie de condensación de recuerdos. Consta de materiales, colores y objetos concretos contemplados o través de un filtro, con lo que se crea la atmósfera de uno secuencio onírico. De este modo se evidencia lo diferentes que son los influjos que arraigan en la memoria a largo plazo de nuestro adolescente y que, por tonto, pueden repercutir en su trayectoria vital futuro. Los objetos mostrados (desde la lámparo Petite Potence y el sillón Antony de Jean Prouvé hasta diseños de Charles y Ray Eomes o Eero Aarnio, algunos en su versión original y otros modificados) podrían haber formado parte del mobiliario de la casa de sus padres, pero nuestro protagonista igualmente podría haberlos tomado de un parque infantil, un aula del colegio o la casa de un conocido.

La segunda parte, ”Tomorrow”, lanza una mirada al año 2035 -o sea, más allá del horizonte temporal que cabe imaginar hoy por hoy, como subraya Eckart Maise- y muestra la primera casa propia de nuestro protagonista, ya adulto. ”El adolescente se ha convertido en un creador que ha transformado sus recuerdos y experiencias, todos los influjos culturales y sociales, en productos propios encontrando así un campo de actividad personal”, explica Nora Fehlboum. Sin embargo, aquí no solo son importantes las respuestas o los desafíos del futuro, sino también los puentes al posado, construidos mediante los métodos de trabajo de la adaptación, el ”hackeo” y lo referencia o objetos conocidos. El efecto de reconocimiento que surge en este estudio de 2035, que es a lo vez viviendo y espacio de trabajo, genera confianza y proporciona un terreno firme sobre el que poner los pies en una época de movimientos convulsivos.

En este mobiliario futurista también encontramos los tres ”spin-offs” creados paro lo instalación y que se podrán adquirir en una edición limitada o través del sitio vitra.com. Los productos derivados de esto colaboración se pondrán a la venta en el mercado americano en otoño.

Ceramic Block
En la instalación TWENTYTHIRTYFIVE, lo mirada al futuro apunta hacia una pared de ladrillos de color naranja brillante que llevan una numeración consecutiva: los Ceramic Blocks. Estos objetos de cerámica vidriada no solo son elementos estructurales, sino que, dentro del planteamiento de Virgil Abloh, desarrollan una vida propio como ”objetos de almacenamiento”. Se sacará o la venta una edición limitada de 999 Ceramic Blocks de la exposición; cada ejemplar será una pieza única gracias a su ostensible numeración. Los Ceramic Blocks se podrán adquirir directamente en la exposición; cada objeto retirado modifica la instalación ”Tomorrow” y, por tonto, la puesta en escena de Virgil Abloh del futuro.

Petite Potence
Jean Prouvé utilizó la lámpara de pared Potence en 1942 para su casa de Nancy, y pronto el diseño se fabricó en varios tamaños. A Virgil Abloh le fascina lo claridad industrial de este diseño, y ha integrado la versión pequeña ”Petite Potence” en la instalación TWENTYTHIRTYFIVE. Ha acentuado el ”ADN industrial” del diseño dándole un nuevo porte con un acabado de pintura naranja y añadiendo uno llamativa bombillo LED enjaulada en una celosía alargada. La versión de Virgil Abloh de la lámpara Petite Potence se podrá adquirir en una edición limitada y numerada de 300 unidades.

Antony
Jean Prouvé desarrolló el sillón Antony a principios de los años cincuenta paro la Cité Universitaire de Antony, al sur de París. Este pequeño sillón, con su carcasa de madera de curvas dinámicas y la base metálica característica de Prouvé, es uno de los últimos diseños de muebles del francés. Virgil Abloh rinde homenaje a este diseño icónico en su instalación TWENTYTHIRTYFIVE. Su versión del sillón tiene una carcasa de asiento de plexiglás que da más visibilidad a la estructura metálica portante, acentuada además con un acabado de pintura naranja brillante. Se podrán adquirir 100 unidades de esta variante como «spin-offs» numerados de la
exposición.

La instalación TWENTYTHIRTYFIVE estará abierta hasta el 31 de julio en el parque de bomberos del Vitra Campus ubicado en Weil am Rhein, Alemania.