El arquitecto español Jesús Aparicio Guisado ha reformado este piso ubicado en el barrio Los Jerónimos, en Madrid, a partir de la división radical de sus funciones entre una zona servidora y otra servida. La primera se desarrolla en la zona más interior de la vivienda, aprovechando, para su iluminación y ventilación, los huecos a los patios de luces existentes.

Una única estancia estructurada con mobiliario se ubica a lo largo de la fachada y frente al más importante museo-pinacoteca que desde el siglo XVIII tiene Madrid. De este modo, la casa queda tensada por dos estancias principales en sus extremos: el estar frente al museo y una cocina luminosa que aprovecha una claraboya y unos huecos altos existentes.

La paleta de materiales y su uso en la obra llamada ”Una casa entre el museo y la cocina” ha querido poner en valor las muchas cosas positivas que existían antes de la intervención: un lugar único, la altura libre considerable de la vivienda y la estructura de hormigón. Esta selección ha potenciado la presencia del museo en el interior de la vivienda, ha mantenido la mayor altura posible del espacio interior y ha dejado vista la estructura en donde esta tenía un valor espacial. Como telón de fondo de lo anterior, se ha colocado un suelo de tarima de roble blanquecino a toda la casa.

planta general

 

+INFO

Una casa entre el museo y la cocina
Arquitecto: Jesús Aparicio Guisado
Ubicación: Los Jerónimos, Madrid, España
Colaboradores: Eduardo Blanes Pérez, Carlos Izquierdo García y Juan Carlos Bragado Peña
Año: 2017
Fotografías: Montse Zamorano