El gigante sueco IKEA ha demostrado, con creces, ser mucho más que una corporación dedicada a la fabricación y venta minorista de muebles y objetos para el hogar al detalle. A todas las investigaciones y conceptos propuestos por su laboratorio Space10 se suma este proyecto que crea una serie de refugios para animales a partir de la reutilización de los muebles descartados por la compañía fundada en 1943 por Ingvar Kamprad.

El proyecto ”Wildhomes for Wildlife” (hogares salvajes para una vida salvaje) incorporó a un grupo de artistas y diseñadores del Reino Unido para dar forma a una torre de insectos, refugios para murciélagos y cajas de aves, entres otros.

El proyecto, que fue creado por el socio creativo de IKEA, la agencia de publicidad Mother, para promover la apertura de IKEA Greenwich, su “tienda más sostenible”, vio entre sus filas a los arquitectos de Studio Weave y al diseñador Adam Nathaniel Furman.

Las formas y colores del estilo de Memphis se repiten entre los diseños, incluido el Bughattan de Furman, una torre con forma de tótem con agujeros que invita a las abejas y avispas a detenerse y descansar. Furman lo creó a partir de las encimeras IKEA Eckbacken y Hammarp.

Otras creaciones brillantes provienen del artista gráfico Supermundane. Su casa de pájaros ”Dom” y la casa de murciélagos ”Pipi” son coloridos collages cortados de las estanterías Industriell.

”Pipi” tiene superficies rugosas en el interior para ayudar a los murciélagos a obtener un buen agarre para posarse, mientras que ”Dom” tiene un nido al que solo pueden acceder aves pequeñas.  Otros arquitectos participantes fueron Sash Scott y Tamsin Hanke, quienes crearon la casa independiente ”Hachi House”, “una llamativa casa de abejas digna de una reina”, de los bancos Industriell y Verberod.

”Månstråle House” por los arquitectos Beep Studio es un diseño de aspecto más orgánico con los antiguos candeleros Stråla reutilizados en cápsulas de anidación para pájaros, mientras que ”Honey I’m Home!” del artista Hattie Newman es un pueblo de abejas “de estilo brasileño” que una vez fue mesas laterales de Burvik.

El revestimiento sobrante de la tienda de Greenwich también lo hace en una de las instalaciones, The Bug Bed, del diseñador Iain Talbot, donde se combina con las antiguas sillas IKEA y se llena con Thanet Sand para atraer a los insectos al nido.

Para su última tienda en Greenwich, que abrió sus puertas el 7 de febrero, IKEA ha continuado con el impulso de sostenibilidad por el que se ha hecho famoso en los últimos años, con tecnologías ecológicas como paneles solares, captación de agua de lluvia, calefacción geotérmica e iluminación 100% LED.