El arquitecto Manuel Ocaña ha recibido el encargo de dividir un departamento antiguo en tres departamentos de lujo como parte de una operación de inversión inmobiliaria en Madrid. Y aunque este punto de partida -una inversión inmobiliaria- generalmente implica dejar de lado la variable creativa, el proyecto ''Almagro'' demuestra que la palabra ''negocio'' no impone ningún tipo de restricción al arquitecto comprometido. Leer más