”Be(in the)water” es el nombre del segundo lugar de Reshape 2017, un concurso de diseño organizado por Noumena e In(3D)ustry que se centra en las nuevas materialidades y las relaciones interactivas. Diseñado por Núria Diago Camps y María Carrión Ametller, ”Be(in the)water” es una pinza de nariz para natación basado en los polígonos de Thiessen que se ha adaptado específicamente a la superficie de la nariz de cada usuario, regulando la relación entre el cuerpo y su entorno, desempeñando así el papel de una segunda piel.

Be(in the)water adopta una nueva dimensión en el proceso de diseño y fabricación, tomando la personalización de la geometría por formas de usuario como el núcleo del proyecto.

El proceso de fabricación aditiva por impresión 3d ha sido la inspiración y la base del proyecto, y ha tenido el desafío de diseñar sin limitaciones de fabricación. Por lo tanto, la metodología de la artesanía digital y el diseño de fabricación aditiva se ha tomado para ir más allá de la personalización y para llevar a cabo el proyecto con el valor agregado de la oportunidad de su realización.

La fabricación de este elemento se ha programado de acuerdo con los datos del usuario que terminan con una forma única totalmente personalizada, lo que le da un valor estético añadido (muy apreciado en el mundo de nadadores sincronizados), alejándose de la idea de ocultar este elemento , lo que se ha hecho hasta ahora, y dando paso a una nueva comprensión del producto, mostrándolo y tratándolo como una pieza de joyería contemporánea, armonizada con el mundo de la natación sincronizada.

”En el deporte de la natación sincronizada, la humedad y el agua son dos factores que dificultan la sujeción de la pinza de nariz estándar en contacto con la piel del usuario. Es por eso que hemos decidido manipular materiales para asegurarnos de que la pieza se ajusta cómodamente sin resbalar y garantizar que bloquee las fosas nasales evitando que el agua entre en la nariz del usuario.” Núria Diago Camps y María Carrión Ametller.

La propuesta formal se basa en una estructura programada con software de modelado y programación 3d (Rhino y Grasshopper) que utiliza un escáner 3d de la nariz del usuario para adaptar una malla Voronoi sobre su superficie, considerando su ergonomía. Una vez programada esta estructura personalizada, se convierte en realidad gracias al proceso Selective Laser Sintering (SLS), que mejora las estrategias ambientales de las pinzas nasales actuales, minimizando la cintura del material así como la sobreproducción y el stock innecesario y poder usar un solo material aumentando así su reciclabilidad.

Para la propuesta técnica, se han evaluado la adherencia de la piel, la estructura y flexibilidad del material, la capacidad de reciclaje y la resistencia al impacto para la conveniencia de su uso. A partir de estos requerimiento se seleccionó al nylon como material de fabricación. En cuanto al aspecto económico, la fabricación de este producto no implica un alto costo de inversión, dado que se está utilizando la fabricación aditiva. El costo de producción sería de unos diez euros.

“Be water, my friend” (de ahí el nombre) es la cita de Bruce Lee que inspiró este proyecto. En ella formuló sus principios que han servido para nuestra visión: solo si proponemos un progreso, una nueva perspectiva de lo que tenemos ya concebido, podremos mejorar lo que ya existe, y la forma de hacerlo es enfocándonos en la adaptabilidad, la fluidez y la idea de “forma-contraforma” para garantizar la consonancia total entre los diferentes cuerpos.” agregaron Núria Diago Camps y María Carrión Ametller.