Como una pausa en medio de la incesante continuidad de lo construido que define el grano urbano de París, en Francia, aparece la cancha de baloncesto Pigalle comisionada por la marca de moda Pigalle y Nike. Se trata de un vacío vestido por muros y un piso de concreto desarticulado por una cuadrícula de gradientes de color uva, trazos manchados de girasol, y tonos azul oscuro que rodean a los jugadores bajo una atmósfera fresca y funky. Una paleta de color rosa, púrpura, amarillo e índigo ha sido concebida por ill Studio para sintonizar con la estética inspirada en el baloncesto de la década de los noventa.

“La anatomía del cuerpo humano, así como sus performances han tenido una relación de por vida con el arte. Desde el legado de la antigüedad griega y romana, el deporte se representa como una idea dominante dentro de la belleza de una época. Esta búsqueda interminable de la modernidad ha forjado un fuerte vínculo entre la funcionalidad y la estética a lo largo de las décadas.

A través de esta nueva cancha, queremos explorar la relación entre el deporte, el arte y la cultura y su aparición como un poderoso indicador sociocultural de un período en la historia de la civilización. Nos proponemos establecer paralelos visuales entre el pasado, el presente y el futuro del modernismo desde la época de la “vanguardia” de principios del siglo XX, hasta los tiempos del “open source” que vivimos actualmente, y nuestra interpretación de la estética futura del Baloncesto y el deporte en general “. dijo ill Studio.