Cuando Renata Souze Luque, una diseñadora de productos mexicana graduada en Parsons School of Design en Nueva York, supo que su primo de siete años había sido diagnosticado con diabetes tipo 1, no dudó en usar sus conocimientos para buscar una solución. De este modo nació “Thomy” (en honor a su primo Tomás), un kit de insulina para su primo y para niños de cuatro años en adelante, que sufren de diabetes tipo 1.

El kit está diseñado para facilitar la administración de insulina en el cuerpo. El conjunto utiliza una jeringa con forma de pistola de agua y tatuajes temporales que ayudan a los niños a recordar dónde se inyectaron previamente la insulina, evitando complicaciones en el sitio de la inyección y favoreciendo la sociabilización del proceso, a través de una interfaz más empática que las frías e impersonales herramientas médicas tradicionales. Ambos productos son intuitivos y lúdicos, agregando un poco de diversión y extravagancia al proceso de gestión de una condición difícil.

El proyecto, que fue parte de su proceso de graduación y finalista de los James Dyson Award 2017 de Estados Unidos, está pensado para que el proceso de inyección de insulina sea seguro y fácil, presentando una alternativa a las plantillas de papel difíciles de usar que generalmente se entregan a las personas con diabetes. Renata diseñó un conjunto de tatuajes temporales con diseños divertidos, desde imágenes del espacio exterior hasta escenas bajo el agua.

Estos tatuajes crean un mapa de puntos de inyección, identificados como puntos de colores. Los usuarios usan una almohadilla de alcohol para eliminar un único punto de color, asegurándose de que el área se desinfecta, y luego administran la inyección. Después de unos pocos días, el tatuaje no tendrá más color, lo que indica que es hora de eliminar el tatuaje, elegir un nuevo diseño y pasar a un nuevo lugar de inyección.

Para probar el éxito del proyecto, la diseñadora envió a su primo el producto sin ningún manual de instrucciones y le pidió a su familia que le enviara fotos de los resultados. Una de las imágenes que recibió mostró a uno de los hermanos de Tomás, que no tiene diabetes, usando los tatuajes.